Crónicas desde orilla y/o embarcadas.

domingo, 27 de mayo de 2012

Manteniendo el tipo.

Sigo reduciendo la frecuencia con la que salgo de pesca. Intento seleccionar mejor los momentos para acercarme a la orilla, y lo cierto es que me está saliendo bien, por ahora. Va creciendo el porcentaje de éxito y disminuyen los fracasos. Tampoco es que pueda decir que me estoy hinchando. Simplemente afirmo que consigo sortear dignamente la dificultad que surge a la hora de lograr cualquier pez por estas aguas.

Los pejerreyes pequeños siguen apareciendo con frecuencia y en grupo. Insisto en que este hecho me hace albergar ciertas esperanzas para el futuro. He podido localizarles en tres áreas deferentes. Algunos salen y otros se escapan.


También conseguimos varar una sierra. Suceso que me sentó estupendamente ya que las dos últimas enganchadas se acabaron perdiendo por distintas razones.


En otra ocasión y después de "lanzar hasta la linterna", fue el Pro-Q 120 el que me proporcionó la única captura,  un saltatrix de unos 2,5kg. Tengo la convicción de que el paseante de Seaspin marcó la diferencia en esta jornada.


Su contenido tamaño y una acción muy llamativa le convierte en un bocado irresistible.


Como dato curioso les muestro imagen de unos diminutos crustáceos que encontré varados en la playa. Supongo que puede tratarse de Kril, pero no estoy seguro.


Saludos.

jueves, 17 de mayo de 2012

Podría ser peor

Desmotivación, cansancio, apatía, saturación y escasez de resultados. Aún así, voy con relativa frecuencia, seguramente con mayor asiduidad que otros spinners. No obstante, mucho menos de lo que acudo cuando estoy ávido de sensaciones fuertes. Sin duda, la falta de frutos es lo que verdaderamente mella la moral y el ánimo. Causa de que muchos pescadores se hayan desecho de sus equipos, de que abandonen la modalidad, de que migren o regresen a otras. Sin embargo, yo sigo "enganchado" a esta disciplina y siento que me quedan grandes momentos por vivir, por tanto seguiré perseverando al menos a corto y medio plazo.

Como decía líneas arriba, pocos peces se han dejado ver. Además, los mayores se escaparon y sólo he podido hacerme con pequeños pejerreyes y lubinitas.



El dato más positivo es que los saltatrix aparecen en grupos numerosos cuando consigo localizarles. Suelen salir varios y otros tantos atacan sin quedar prendados. Esto me hace acumular cierto optimismo para el futuro.


La cruz es que las prolíficas lubinas que se hacían sentir meses atrás ya no lo son tanto. Me costó bastante hacerme con 3 o 4.

 

Saludos.

Ps. Todos regresaron al mar.

domingo, 29 de abril de 2012

Mejor con mis amigos

Estar pescando en soledad no supone para mi un inconveniente. Voy a menudo sin compañía y esto no me impide disfrutar al máximo de esta pasión. Sin embargo, cuando acudo con gente cordial, da a mis jornadas un plus que se agradece y por supuesto la satisfacción es plena si a estas personas las considero amigas.

Amigos son David y Adal. Colegas que he conocido hace ya tiempo gracias a nuestra afición en común, con los que he pasado grandes momentos y que me visitaron hace poco provenientes de Tenerife, de donde son oriundos, con el fin de pasarlo bien sujetando una caña de spinning.

De izquierda a derecha de la imagen Adal, yo y David.


Dado que era yo quien conocía mejor las zonas por donde nos moveríamos, cayó en mi la responsabilidad de elegir lugar y programar las jornadas. Como no podía ser de otra forma, escogí las opciones que estimé más sugestivas en cada momento y condiciones, intentando afinar más que cuando lo hago para mi mismo y con la única salvedad, como es obvio, de que siendo 3 necesitábamos espacio.

Por motivos laborales no pude acudir con ellos en alguna ocasión, pero esto no impidió que los muy "golfillos" lograsen encontrar siguiendo mis indicaciones sitios a trasmano, donde hallaron actividad y capturas.



El esfuerzo realizado (grandes distancias en coche y eventuales caminatas) no se vio recompensado con resultados de bulto. Realmente hubo días decepcionantes, con nulas o escasas presas. Como en el que se hizo esta instantánea, momento en que solo Adal logró frutos, unas cabrillas de buen tamaño y un dentón.


Como sabemos, encontrar un por qué y sacar elementos en claro de la pesca es muy complicado. Hay tantas variables incontrolables que aseverar cualquier cosa es imposible. No obstante siempre intento buscar  causas y tal vez esta sea una.


Durante esos días la mayor concentración de medusas que hemos visto en nuestras costas nos acompañó por todas partes. Toneladas de estos cnidarios se arrimaron a las orillas e incordiaron bastante, dejando restos gelatinosos en la línea y limitando la movilidad, ya que para transitar por zonas anegadas  tenías que ir esquivando tentáculos urticantes.

Aunque en un primer momento creímos que podía tratarse de kril, la observación a escasa distancia nos llevó a pensar que estábamos ante una "sopa" de gametos originada por las también llamadas "aguavivas". Fenómenos similares he visto en documentales cuando se dan reproducciones en masa.

La extensión de la mácula era importante. La corriente la hizo circular constantemente y durante unas horas a pocos metros de nuestra posición. En esta foto se llega a apreciar parte.


Como venía diciendo, para nada hubo instantes con buena actividad, ni tampoco mucho rédito. Sin embargo, en general quedamos satisfechos ya que además de buen rollo conseguimos algunos peces más.



Ya tenemos en mente nuevos planes prometedores y aunque con la situación actual de la pesca en Canarias no debemos hacernos grandes ilusiones, el hecho de disfrutar de su compañía es para mi recompensa de sobra. 

¡GRACIAS AMIGOS!

Saludos.

domingo, 15 de abril de 2012

0,0,0,1,0,0,0,2...

Aunque el título parece la típica sucesión de números, verdaderamente representa muy bien lo que me viene ocurriendo. No se que estaré  haciendo mal que me estoy dando unas "hostias" enormes. Ni en lugares prometedores con buen tiempo, ni en ensenadas transitadas con malo. Muchos lances y pocos frutos. 

Por suerte, esta mañana y cerquita de casa se dio una jornada divertida. La decisión la tomé in extremis. Tenía pensado ir algo más lejos, pero finalmente la pereza me hizo quedarme por aquí. Cuando arribé al emplazamiento me gustaron mucho las condiciones, mar movidito y ausencia de viento. Sin embargo, este sitio es muy poco regular. Zona en la que he sufrido bastantes intentos sin resultados y por lo tanto no quise ilusionarme en exceso. Ya había pasado cierto tiempo y nada que se hiciese notar. Continúo y por fin tengo una picada. No es grande, pero con equipo ligero se hace entretenido. Es un pejerrey que ronda el kilo. Le dejo en un charco para fotografiarle con más luz y sigo pescando. Algo después sale otro similar, les retrato y los suelto. Finalmente conseguí una última acometida en superficie de un pez mayor, no obstante esta no cuajó. Les dejo una fotillo.


Mucho hacía que no tenía 3 ataques. Confío en encadenar una racha positiva. Mañana más.

Saludos.