Crónicas desde orilla y/o embarcadas.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Incorporando un SW

Por mis manos ya han pasado unos cuantos carretes de spinning desde que comencé a catapultar artificiales por las costas canarias. Un Stradic FB fue el primero, posteriormente me agencié el Twin Power FA y no mucho más tarde un Stella FA. Todos en tamaño 5000, que era por aquel entonces y a mi modo de ver la talla ideal para pescar por estas aguas. Hoy sin embargo ya no es así, y con un 4000 es suficiente para lidiar con garantías las escasas sierras y bicúas que puedes encontrar por el litoral insular. No obstante, hay ciertos rincones que frecuento que por su morfología y fama de peces importantes requieren de un 5000 para incrementar las posibilidades de éxito si se da el caso de animal grande que tira del extremo de la línea. Teniendo en cuenta que de los carretes mencionados solo conservo el Twinpo (en venta), que llevaba tiempo sopesando el comprar un modelo específico para agua salada y que el precio ha bajado notablemente, he adquirido el más que me gusta:

Shimano Stella SW 5000 XG Japan Model.


El pomo ultraligero de carbono consigue evitarme tunearlo y le distingue del modelo concebido para los mercados ajenos al japonés. 

De momento tengo la sensación de que es la mejor inversión que he llevado a cabo. Si cambio de parecer porque da problemas se los haré saber.

Y aprovechando que actualizo el sitio les cuento el devenir de mi spinning. Sierras, bastante bicúa y un bocinegro es lo que he conseguido engañar últimamente.




Saludos.

martes, 30 de julio de 2013

Cierre de temporada

Como ya he dicho en otras ocasiones por la red, los meses de verano en Las Canarias están monopolizados por los vientos alisios, los cuales suelen soplar con fuerza e imposibilitan por lo general la pesca embarcada. Solo el suroeste de las islas de mayor relieve queda abrigado de las intensas corrientes de aire, siendo factible por consiguiente salir de puerto. Sin embargo estas aguas están altamente presionadas y tener una jornada positiva es casi una quimera. Por tanto y al menos en mi caso prefiero esperar a que la componente sea más favorable.

No es que pueda decirles que la temporada haya sido estupenda, no. No obstante he conseguido anotar en mi casillero algún animalillo deseado y además he logrado en la medida de lo posible obtener fruto en la mayoría de las jornadas. No hemos (refiriendome también a Alberto) podido intentarlo en tantas ocasiones como hubiéramos deseado, pero tampoco sería correcto decir que probáramos solo de vez en cuando.

Aquí vemos al Capi con una de las innumerables sierras que se ha marcado.


Aunque no es veterano en el gobierno de embarcaciones consigue colocarnos siempre en las zonas apetecibles de forma idónea, sin tener nada que envidiar a otros más curtidos, y esta pericia me brinda oportunidades que no dejo escapar.






Y como captura destacada este pejerrey de 9Kg.


Mil gracias Capi.

También hubo tiempo para visitar a David y Adal, y como no, para probar suerte.

El de Tegueste embarcó un jurel mayúsculo.


Yo mojé con alguna plumilla y poco más.


Y para finalizar alguna fotillo más de la temporada.

Loquillo.



Listado.



Un buen jurel.



Y un peto estupendo.


Hasta la próxima.

martes, 4 de junio de 2013

Tres peces, dos batacazos y un infortunio.

El título, que me recuerda a aquellos usados por los autores de la divertida serie "La que se avecina", sintetiza al máximo lo acaecido en mis últimas cinco jornadas. Dos mañanas y tres ocasos de suerte dispar.

Les comento brevemente algo de cada una.

Día 1.-  El sol estaba cayendo y llevaba poco lanzando cuando llegó la única ocasión, una sierra importante. Estimo rondaría los 6kg.


Día 2.-  Tarde que transcurre entorno a una playa del este grancanario. Solo dos oportunidades que llegan pronto, una lubina y una baila estupenda.




Algo más de un kilo y alrededor de 2,5kg respectivamente.


Días 3 y 4.-  Bolos categóricos al orto. Nada extra que comentar.


Día 5.- Tarde del pasado viernes. No tardo demasiado en enganchar el primer pescadito, un pejerrey de unos 3kg. Una vez acercado a la orilla, presta su ayuda con jamo (salabre) un chico que se encontraba por las inmediaciones. En general, estos instrumentos son útiles para el fin que han sido diseñados. No obstante, a la hora de atrapar al pez hay que hacerlo con precisión, porque si no aparecen dificultades como que se líen los triples en la malla, consecuentemente cueste horrores meter el animal dentro y acabe por perderse, mecagoen...  Bueno, prosigo y pica un lagarto. Ya cerca a mi posición veo como otro hermoso saltatrix (unos 6kg) le sigue muy próximo, pero no quiso atacarle. Lanzo todo lo que tengo a mi alcance para tentarle, mas no consigo el propósito. Transcurrido el tiempo y con el día expirando obtengo un buen trancón. Afianzo la picada y el pez que corre con fuerza. Pensé que esta vez si pondría algo en seco, sin embargo poco después se suelta y me quedo con las ganas.

Tanto del éxito como del fracaso he sacado apuntes que me vendrán bien en el futuro. Los más marcados son:

- Cuidado con los salabres.

- Para qué coño madrugar. :)


Saludos.

sábado, 1 de junio de 2013

A ciegas.

Alberto es un colega reciente, al cual conozco no hace más de un año. Sin embargo, durante este tiempo  la comunicación ha sido fluida y constante. Prolongadas charlas dedicadas tanto a la pesca como a otros muchos temas, más grandes momentos que hemos vivido han ido moldeando y consolidando una realidad, la buena amistad que nos une actualmente. 

Resulta que no hace demasiado él sale a "echar un ratillo" en embarcación  pequeña de paseo, poco estable y que carece por completo de equipamiento para la práctica de la pesca. Si tenemos en cuenta que en Gran Canaria capturar cualquier pez es complicado aún disponiendo de abundantes spots y la tecnología idónea para escrutarlos, nos podemos imaginar lo que supone probar fortuna (nunca mejor dicho) cuando ni siquiera controlas una posición guiándote por tierra. Ante tales circunstancias, opta sabiamente por no alejarse mucho de puerto, que para llevarse una más que probable decepción mejor si es cerca, y tras poca navegación se encomienda a las corrientes.

Yo, que no le acompañé pues en esa fecha me encontraba de viaje, oigo el teléfono, contesto y le escucho decirme entusiasmado que no sabía ni cuantas trancadas había tenido, que en atmósfera había puesto una bicúa, un buen pargo y dos estupendos jureles y me comenta igualmente a tiempo real que le acaban de propinar otro fuerte tirón. Cuando empiezan a entrar en mi whatsapp las imágenes de los animales, quedé atónito ante este excelente resultado.





Su cara en esta última instantánea expresa perfectamente lo que supuso aquella mañana, ÉXTASIS TOTAL.

¡¡¡Grande Alberto!!!