Crónicas desde orilla y/o embarcadas.

domingo, 5 de abril de 2015

En recesión

Después de mi última aventura, en la que el resultado estimo fue positivo, esperaba no menos que mantener el listón a la misma altura en las sucesivas. Incluso imaginaba que sería posible alcanzar mayores cotas teniendo en cuenta que a la experiencia, podría añadir también temporadas más propicias y de esta manera confluir asimismo con otras especies, para sumar. Además, había sabido de la existencia de otros lugares que sugerían gran potencial, supuestamente más vírgenes y que podrían traer en virtud un rendimiento superior. Sin embargo, estas consideraciones no me llevaron a conseguir mis aspiraciones, y aunque tengo un buen número de imágenes que colgar, debí emplear dos intentos, muchos días y multitud de horas para lograrlas. Salvando un jurel ojón de buen tamaño, el resto de instantáneas están compuestas por peces de talla contenida o muy contenida. Las muestro.

Loquillos.




Ballestas.



Negritas.





Abae, blue runner y garoupa en ese orden.




Jureles negros.





Y si no llega a ser porque los jureles ojones estaban por colaborar, la escapada hubiese sido un auténtico desastre.






El mayor, unos 10kg de Caranx Latus.




Habiendo sido víctima de estos "seudotropiezos", mi idea es explorar y testar nuevas zonas. Empezar de cero es correr un riesgo pero tal vez me lleve a obtener algo mejor, ya les contaré. 

Saludos.

lunes, 2 de marzo de 2015

Peces de subsistencia

Sumamos, generalmente de uno en uno, pero sumamos. Incluso cuando la meteorología se muestra muy adversa, con frío, mar, lluvia y viento. Lograr una mínima estabilidad en los resultados mantiene viva la ilusión y las ganas de seguir adelante. Además se acerca la primavera, estación que suele traerme consigo un montón de jornadas divertidas, así que la motivación se irá incrementando.

 La sierra continúa siendo el pez que a menudo da fruto a mis incursiones. Que incierto sería el spinning grancanario sin esta deportiva especie.



Las bicúas se han visto diezmadas por estas aguas cuando el lance se convirtió en un hobby de masas. Esporádicamente sale alguna y rara vez de buen tamaño, aproximadamente 4kg.


Los abades ya pasaban por horas bajas antes de aparecer el spinning. La pesca submarina sobretodo se había encargado de llevar las poblaciones de este curioso y osado animal al colapso. 



Y el pejerrey, por fortuna, es todavía una realidad viva en nuestras aguas. No abundan, pero a veces voy a buscarles por las zonas más querenciosas y les encuentro. 



El siguiente, de unos 5kg, me pilló en solitario y esta es la mejor foto que tengo de él.


Tanto el abade como la bicúa y los pejerreyes volvieron al agua. Practiquemos una pesca sostenible por favor.

Saludos.

lunes, 19 de enero de 2015

Spinning en movimiento.

Generalmente, cuando voy a hacer spinning escojo un spot profundo e intento exprimirlo durante todo el tiempo que dure la salida. Espero "paciente" a que el flujo de las corrientes y el tránsito de peces me proporcionen un mínimo de actividad. Esta estrategia conservadora no es en absoluto la panacea de la pesca, pero actuando así me siento cómodo y como dije es lo que suelo hacer. Sin embargo, Massimo, un spinner italiano oriundo de la región de Piemonte y que lleva afincado en Canarias desde hace ya unos cuantos años, tiene un modo de proceder prácticamente opuesto al mío. Para este fantástico pescador es importante acudir a una franja litoral (a menudo de poco calado) que le permita desplazase e ir probando áreas contiguas en busca de los peces, y no esperando que estos lleguen hasta él. Reconozco que de esta forma se consiguen bastantes cosas que estimo positivas. Por ejemplo se logra catar muchos emplazamientos, con lo cual las posibilidades de encontrar uno de potencial se multiplican. Asimismo requiere de una exigencia física claramente superior, algo que viene de maravilla a un tipo que se va aburguesando, como yo. Y lo más satisfactorio a mi entender es que permite renovar la expectación que sobreviene al lanzar por primera vez nuestro engaño en otro lugar. Dicho esto claro está que ante la invitación de Massimo, que me brindó su estupenda compañía, no podía hacer otra cosa que dejar a un lado el confort y patear las rompientes para paladear otras sensaciones y evadir el temido estancamiento.

Presentando a este nuevo colega pongo la imagen de un abae importante que se raspó (como no) en una playa con anterioridad a conocernos.


Ya hablando de la jornada que se trata mojé con un merito a media mañana.


 La actividad fue muy mala, pero esto no impidió a Massimo hacerse con un par de abaes en sitios distantes.


El pejerrey fue mi captura más abundante, atrapando 3 o 4 pequeños ejemplares.



Un sargo también me entró.


Y los últimos peces del día cayeron a manos del de Piemonte. Un par de bicúas de buena talla.


Para finalizar, he de decir que Max es un pescador tan bueno como discreto. No es alguien que exhiba en la red su enorme dominio de la especialidad o sus excelentes resultados. Les aseguro que me ha sorprendido gratamente su sabiduría, su dilatada experiencia y su concepción del spinning.

Muchas gracias Massimo, nos volveremos a ver.

Saludos.